Gracias al pacto
“Y aquel Verbo fue hecho carne, y habitó entre nosotros (y vimos su gloria, gloria como del unigénito del Padre), lleno de gracia y de verdad.”
Juan 1:14
Cuando el primer Adán fracasó en el jardín del Edén por desobediencia, traicionó a Dios y cayó. Y cuando Dios aparece en escena, los agarra a cada uno y les dice una cosa a cada uno. Al diablo le dice: “de esta mujer nacerá una simiente que te va aplastar la cabeza”. No es que al otro día el diablo buscaba al que le iba aplastar la cabeza, pasaron miles de años. Y en ese tiempo está lleno de palabras proféticas que hablan de ese porvenir. Puede encontrar profecías acerca del Mesías de todo tipo, hasta que iba a nacer en Belén, que los padres se iban a tener que mover para llegar al lugar donde tenían que celebrar las fiestas de ese tiempo. Pero lo que estaban haciendo era cumplir algo que ya estaba escrito en la Biblia setecientos años antes.
Lo mismo ocurre hoy con su vida. Lo que dice será hecho, es el mismo Dios que tiene pacto con su vida y todo lo que dijo en el pacto será hecho en su vida, será cumplido en su familia, lo verá como resultado en todas las áreas de su vida. En Isaías 53 dice de la obra redentora de Cristo que llevó el castigo de nuestra paz sobre él, que en sus llagas fuimos nosotros curados, que el pecado de todos nosotros fue cargado sobre él, pero también dice que va a resucitar, también dice que va a reinar. Todo lo que dice para el porvenir fue hecho, sucedió y viene en camino gracias al Pacto.
Hablando de la iglesia, después de la caída, cuando Dios quiere manifestar su presencia y traerla en medio de la gente, le dice a Moisés harán un santuario para mí y yo habitaré en medio de ellos. Le dio toda una revelación de cómo hacer un santuario en medio del desierto con oro, plata, lino y lo hizo a la manera de Dios y cuando terminó se manifestó la presencia de Dios. Todo lo que cada uno de nosotros haga a la manera de Dios y en línea con la palabra traerá resultados para el porvenir. Dice que la gloria y la presencia de Dios se manifestó, pero eso no era todo, estaba anunciando algo que era la sombra de lo que iba a venir.
Después de eso Salomón edificó un templo lleno de gloria con respecto a riquezas y lujo pero también de gloria de Dios. Era tanta la presencia de Dios que los sacerdotes no podían ministrar en el lugar, porque él quería estar en medio de su gente. El mensaje era lo que dice Juan 1:14 que el verbo se hizo carne y habitó entre nosotros, el Señor Jesús que era la presencia de Dios real y viva en medio de la gente. Pero ahí no se terminó porque dice en Efesios 2 que usted y yo somos la morada de Dios en el espíritu, ahora la presencia de Dios está en su vida. En Apocalipsis 21 he aquí el tabernáculo de Dios para la eternidad, para el reinado eterno. Dice Dios: yo seré su Dios ellos serán mis hijos para siempre.
El plan era eso, lo que fracasó en el Edén, Cristo lo restauró completamente hasta el final. Todo lo que dijo se cumplió por medio del pacto.
Él es ese Dios que cuando dice el principio es porque ya tiene el porvenir, es el único que sabe el final antes de saber el principio. Él sabe como es nuestro final.
Si piensa que la está pasando mal, es porque eligió caminar en algo que no es en las cosas del espíritu, aunque ama a Dios, ama su palabra, sabe que es la verdad pero está viviendo otra cosa tiene que encausarse y caminar a la luz de la palabra. Y con la luz de la palabra el porvenir no puede ser nunca mal. Si usted quiere caminar a donde Dios lo quiere llevar hágalo todo a la manera de Dios. No hay crecimiento sino pasamos las limitaciones, no hay aumento, no hay multiplicación, no hay avance y las limitaciones solo la superamos cuando recibimos la palabra de aquel que nos anuncia el principio pero nos está diciendo cual es el porvenir.
Oración: Padre, ahora sé cuál es mi porvenir. Sé que glorioso, victorioso, lleno de bendiciones y aumento en todo. Tú hiciste un pacto conmigo a través de Cristo y lo cumples cada día en mi vida. Gracias, en el nombre de Jesús, amén.
Apóstol Juan O. Crudo



