Hablando con Poder
“Jesús les dijo: Por vuestra poca fe; porque de cierto os digo, que si tuviereis fe como
un grano de mostaza, diréis a este monte: Pásate de aquí allá, y se pasará; y nada os será imposible”
Mateo 17:20
Preste atención a lo que acaba de leer, esto es aplicable al monte de problemas que algunos tienen. Le pregunto ¿se va a acercar al monte y lo va a mirar y sintiendo correr un frío por la espalda va a decir: “esto no lo arregla nadie, sobre llovido mojado, cuando un pobre anda en la mala pisa mal y se resbala!?”
Jesús dijo: “diréis a este monte pásate de aquí a allá y se pasará, y nada os será imposible”. Quiere decir que usted necesita hacer confesiones diarias basadas en la Palabra de Dios sobre su monte de problemas, tiene que empezar a decir y a declarar su libertad de toda deuda. Tiene que hablar como Él habla. Las necesidades serán suplidas y los recursos divinos vendrán a su vida; tendrá más que suficiente y en su casa irá aumentado la bendición.
Es importante prestar atención cuando el Señor Jesús dice: - acá diréis -, está indicando que algunos se la pasan toda una vida buscando instrucciones para arreglar el problema, y el Señor, creador de todo lo que se ve y lo que no se ve, dice que hay que confesar la Palabra.
Eso lleva tiempo, es un proceso donde la fe se desarrolla, donde se aprende a confesar lo que dice la palabra de Dios y a liberar el poder de Dios para que se corra la montaña, para que salga la montaña. A veces, nosotros hacemos de la montaña un discurso que viene sobre nuestra cabeza y nos aplasta, pero tenemos que hablarle a la montaña para que se remueva. El Señor dijo que le hable, y cuando usted le habla a la montaña, la montaña se va a tener que correr porque dice la Biblia: nada, nada, nada es imposible para Dios.
Haga confesiones que abran caminos, no que amontonen dificultades.
Dios le puede resolver el problema de la noche a la mañana, pero hay que ir aplicando la Palabra de Dios, hay que ir confesándola.
Comience a ordenar con una administración sabia su vida y comience a recibir los principios de la Palabra de Dios.
“Yo declaro sobre su vida que ese proceso va a ir en un desarrollo de poder y de victoria, y verá como se irá moviendo el monte. En el nombre del Señor Jesús. Amén.”
Apóstol Juan O. Crudo.



