El crecimiento a través de la Oración
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Lucas 11.1:13; Fil. 4.6:10; Mateo 6.5:10.

 

Introducción:

El evangelio de Lucas, escrito entre los años 66-68 D.C., hace un énfasis especial de la vida de oración de Nuestro Señor Jesucristo.

Encontramos que Jesucristo debe de ser nuestro ejemplo supremo en la oración, su vida de oración nos sugiere que El la necesitó, por lo tanto nosotros con mayor razón la necesitamos en nuestra vida diaria y para nuestro crecimiento espiritual.

La oración es el soplo de vida de los que son vigorosos y capaces de respirar profundamente la atmósfera de la gracia de Dios. Jesús tenía poder porque oraba, los grandes momentos de su vida están fundados en la oración. La vida de oración de Jesús nos enseña que la oración es algo que cuesta mucho practicarla y que requiere mucha disciplina. Lc. 3.21:22; Lc. 4.42; Lc. 5.15:16; Lc.6.9:12; Lc. 9.18:29; Lc. 10.21:22.

 

I - La petición sincera. "Señor enséñanos a orar..." Lc. 11.1."

Los discípulos cuando hicieron esta petición, ya tenían tiempo con Jesús y estaban acostumbrados a su vida de oración, lo habían visto orar "aparte", "en silencio", "en voz alta", la petición de los discípulos "enséñanos a orar" nos enseña lo siguiente:

A) La práctica de la oración, tanto del Señor Jesucristo como de Juan el Bautista estimuló a los discípulos a querer aprender orar.

B) Esto implica que los discípulos aunque ya habían estado mucho tiempo con el Señor Jesucristo reconocieron que no sabían orar. Rom. 8.26; Stgo. 4.3.

C) Debemos reconocer de todo corazón que no sabemos orar (Stg. 4.3), y pedir a nuestro Dios sinceramente a manera de los Apóstoles. "Señor, enséñanos a orar..."

 

II - La oración ejemplar. Sn Lc. 11.2:4.

Como respuesta del Señor Jesucristo a sus discípulos, este les dió un modelo completo de oración, esto no quiere decir que debe de usarse rígidamente, en toda ocasión, pero si tomar como ejemplo la esencia de ella para dar forma a nuestras oraciones.

La primera palabra que se emplea "Padre" nos sugiere el espíritu filial en que todos los creyentes deben acercarse a Dios, observando una actitud correcta y reverente.

La oración que el Señor Jesucristo enseñó a sus apóstoles contiene seis peticiones, de las cuales, tres tienen que ver con la causa o el reino de Dios en la tierra, y tres con las necesidades personales de los que oran:

1ª "Sea tu nombre santificado". Este es el primer anhelo en la oración, que el nombre de Dios sea santificado en la tierra.

2ª "Venga tu reino". El creyente debe de pedir, que el reino de Dios venga a la tierra. En donde este reino será visible y glorioso, dependiendo de la transformación interna de los individuos, con corazones hechos nuevos por el poder del espíritu de Dios.

3ª "Sea hecha tu voluntad". La voluntad de Dios debe de ser hecha tanto en el cielo como en la tierra. Los propósitos de Dios deben ser realizados.

4ª "El pan nuestro de cada día, dánoslo hoy". Debemos pedir el pan para nuestras necesidades. Esta petición implica que Dios espera que le pidamos por todo lo que tiene que ver con nuestro bienestar físico.

5ª "Perdónanos nuestros pecados". El perdón para los que se acercan a Dios en el espíritu de perdonar a otros. Obtenemos perdón cuando perdonamos a otros.

6ª "Y no nos metas en tentación". Protección contínua de las tentaciones o de las aflicciones que nos ponen a prueba de las trampas de satanás y de todos los poderes del maligno.

Jesucristo no quiso decir que estas son las únicas cosas por las cuáles debemos orar a Dios, pero sí son los grandes fines que debemos buscar por medio de nuestras oraciones.

 

III - La promesa segura. Lc. 11.5:13; Fil. 4.6:7.

Aquí encontramos la promesa por parte de nuestro Señor Jesucristo de que todas nuestras oraciones serán contestadas. Mr. 11.24.

 

A) Jesús anima a sus discípulos a orar a Dios, porque El tiene buena voluntad en conceder las peticiones. Lc. 11.5:10; Jn. 15.16; Jn. 16.24.

B) Nuestras oraciones serán contestadas porque están orando a un padre amoroso, dispuesto a darnos el sostén, la salvación y el alivio de nuestras aflicciones. Lc. 11.11:13.

C) Jesucristo hace énfasis a la regla que obedece a la ley natural de causa-efecto establecida por el creador. Lc. 11.9:10; 1ª Jn. 5.14:15.

 

IV - Conclusiones.

A) La palabra clave de estas enseñanzas es el nombre bendito de "Padre". Si nos acercamos a Dios como sus hijos, deberá ser en confianza, pero también con sumisión, seguros de que cualquiera que sea la respuesta a nuestras peticiones será siempre la expresión de misericordia infinita y de amor paternal.

B) La enseñanza de Jesús acerca de la oración, termina con la declaración de que el más alto momento de la oración es la actitud que busca y obtiene de Dios el Espíritu Santo.

C)Es necesario tener presente que Dios no nos da algunas veces lo que le pedimos, porque no hemos preparado nuestros corazones para recibirlas, por medio de oraciones sinceras y persistentes.

 

Autor desconocido

 

 

. Posted in Bosquejos

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